Una promesa, una demanda.

La felicidad… eso que muchos creen que son momentos de la vida, que es un golpe de “suerte” vaya a saber quien lo ocasiona porque Dios no se maneja con la suerte…

¿Porque fingirla? ¿ Porque intentar mostrar que se está alegre todo el tiempo? Como ya lo he escrito en un artículo anterior en Errores sobre la Felicidad, esto debe de re-leerse las veces que sean necesarias hasta que se incorpore definitivamente este concepto en su mente, de tal manera que, fingir, no tenga sentido.

Nadie está tanto al pendiente de su vida como usted mismo. Habrán personas interesadas en saber de usted por distintos motivos pero le puedo asegurar que no lo están tanto como usted lo imagina. En todo caso que así sea, ¿vale la pena fingir?

Lea detenidamente lo que dice la Biblia: “Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas serán añadidas” Mateo 6:33

Cuando habla de buscar primeramente el Reino de Dios, no hace falta aclarar mucho, se refiere a buscarle a Él, a escuchar hablar de Él, a leer Su palabra, así no se comprenda mucho lo leído… Lo aclaro, porque a mi me ha pasado, literalmente, no entender los mensajes de las Escrituras.

Y luego dice “y todas estas cosas serán añadidas”. Mi pregunta es: ¿Dijo algunas? ¿Dijo estás si y estás no? Lo repito: dijo todas. En ella está incluida la felicidad, que en realidad, es la paz que sobre pasa todo entendimiento.

Es donde también se añadirá la sabiduría que es lo que le hará ver que fingir es una pérdida de tiempo. Debemos cambiar la manera de pensar, cortar con lo improductivo, cortar con la pérdida de tiempo e invirtamos en buscar la solución a los motivos que nos hacen fingir.

Son muchos los que prefieren aparentar en vez de prosperar en todos los ámbitos de la vida.

La Biblia nos dejo esta promesa, pero hay un detalle, solo es para quien cree, si usted es de los que insisten que Dios de la Biblia no existe o que prefiere tener su Fe en otra persona o cosa pues no espere ver los cambios que aquí lee, no espere las promesas que hay para usted. Porque así como hay una promesa también hay una “demanda”

“Entonces el Señor tu Dios te bendecirá con mucha prosperidad en todo el trabajo de tus manos y en el fruto de tu vientre , en las crías de tu ganado y en las cosechas de tus campos. El Señor se complacerá de nuevo en tu bienestar, así como se deleitó en la prosperidad de tus antepasados y preceptos, escritos en el libro de la ley, y si te vuelves al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma”. Deuteronomio 30:9-10

Traiga estas palabras de campo, de ganado, de cosecha etc a la vida contemporánea.

Pelee por sus promesas, obedezca así le cueste creer, déjese asombrar. Porque Dios no es injusto para olvidarse la obra de ustedes. Hebreos 6:10

Ser Mejor.

Dios le bendiga

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