Se paga un alto precio por hacer las cosas mal.

Esta es para mi, una de las tareas más difíciles pero más acertadas y satisfactorias que podemos hacer todos, en todos los ámbitos de la vida.

Es fácil hablar, es fácil aconsejar, es fácil juzgar, es fácil… pero ¿cuánto hay de consecuente lo que decimos con lo hacemos?

¿Porque nos cuesta tanto ser un ejemplo?

Y no estoy hablando de perfección sino de corrección.

En qué momento nos creímos que ser correcto era porque nos creíamos más importantes que los demás, que no teníamos personalidad o porque queríamos quedar bien con ej: el jefe.

¿En qué momento distorsionamos el verdadero significado de cada palabra?

Y hasta nos hicieron creer que ser justo, ser honesto, ser correcto restaba en la vida, que solo haciendo trampa, engañando íbamos a poder tener lo que anhelábamos y hasta ser ese “alguien” que esperamos.

Pues le escribo para decirle que por más que todo el mundo haga lo malo no lo convierte en algo bueno. Por más que hoy sea común no quiere decir que sea normal.

Lo correcto es hacer lo correcto, no hablo de su vestimenta, no hablo del estilo de música que le guste, entre otras cosas, hablo de lo que tiene adentro, hablo de lo que se pide a gritos en la sociedad, que es gente decente, leal, agradecida, que intenta ser correcta en un mundo corrupto moral y económicamente.

Hacer lo justo muchas veces te deja sin amigos, te deja con los que valen la pena, somos una minoría ya lo se, pero que resistimos. La presión de grupo es sumamente manipuladora y nociva si le damos lugar en nuestra mente.

Aléjese de lo que no bendice su vida, de lo que no edifica. Haga que los otros se conviertan a usted y no usted a ellos y sino, marchese.

Que la opinión de gente que no es un ejemplo no influencie en su vida, que el ser diferente resalte en usted. Que si es jefe, sea el mejor jefe, sea justo con sus empleados, que si es empleado, sea el mejor empleado así nadie lo vea, haga todo con excelencia como si cada cosa que hiciera fuera para Jesús (Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres. Colosenses 3:23), si es madre/padre intente ser honorable, respetable para sus hijos, que si es hijo, intente ser el orgullo de sus padres.

Haga todo con amor, haga todo con pasión, haga lo justo, principalmente cuando no lo esten viendo, haga lo correcto.

Sea excelente, sea de esos que da gusto conocer.

Intente Ser Mejor. y como nos pide la Biblia “seamos un ejemplo” 1 Tomiteo 4:12

Dios le bendiga.

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