¡La cuerda de tres hilos no se rompe tan fácilmente!

¿Quien sabe lo que es realmente la lealtad?

Aún ni los filósofos se han puesto de acuerdo su significado con palabras, ya que muchos la confunden con la fidelidad. De todos modos los dos valores son fundamentales para tener éxito en la vida.

Según dice el diccionario:

Leal: es una persona incapaz de traicionar o engañar, actúa con respeto y fidelidad a sus principios morales, a sus compromisos o hacia la persona que le ayuda, protege o mantiene. Cumplimiento de honor y hombría de bien.

Fiel: Que es firme y constante en sus afectos, ideas y obligaciones y cumple con sus compromisos hacia alguien o algo.

La lealtad es cumplir con el compromiso asumido pero sin sentir esa obligación que tal vez, pueda causar la responsabilidad. La fidelidad puede ser solo por amor hacia el otro, por respeto o por temor. Decidimos ser fiel por respeto al pacto firmado pero que, con el paso de tiempo puede cambiar. En cambio, la lealtad es ser fiel, sin depender de las circunstancias, que pase lo que pase usted ha decidido, con honor ser leal hasta el final.

La lealtad nace del corazón, primero es hacia uno mismo, hacia nuestros principios y nuestros valores, ya que están arraigados en nuestro ser, es un pacto con Dios (por este motivo los filosofos no pueden expresarlo con palabras) imposible de romper, es parte de la identidad de una persona. Que trae como resultado, una PAZ que, la gran mayoría de las personas no pueden experimentar.

Uno puede cambiar de decisión las veces que quiera, sin que esta, afecte sus valores y convicciones y siempre estos cambios serán para bien.

Normalmente la falta de lealtad ocurre en los matrimonios, en las sociedades empresariales y en las amistades.

Se golpea con dureza ese lazo afectivo hacia el otro, que lo quiebra casi irreversiblemente. Es un desequilibrio emocional, ya que afecta la esperanza, la confianza, hasta el autoestima de la persona afectada.

La deslealtad vas más allá que la infidelidad. Una persona puede ser físicamente infiel pero totalmente leal a su unión matrimonial, a su esposo/a. Por tal motivo la gran mayoría de los hombres casados que tienen amantes jamás dejan a su esposa.

Como también puede ser a la inversa. Una persona puede ser físicamente fiel pero ante la mínima dificultad que hay en la pareja, es motivo suficiente para dejar todo y marchar sin importar las consecuencias a futuro que esta decisión consigo trae. En todos los casos, la lealtad y la fidelidad van de la mano.

Los cimientos fuertes de un hogar son las enseñanzas que hay en la biblia, no hace falta creer, solo basta con tener la sabiduría y humildad suficiente para reconocer que alguien superior sabe mas que yo de la vida, dejarse enseñar, guiar y luego ver los resultados. En Mateo 7:24 dice: “Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca” (Jesús). y luego dice: Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena”. Mateo 7:26. Sus enseñanzas son vitales para que un matrimonio resista en medio de tantas dificultades. El amor jamas se acaba, las ganas de luchar si. Por esto, es que existe alguien que le guiara por este paso por la vida, llamado Jesús que sera luz a sus pies, para que sus pasos sean firmes y acertados.

Dice en Eclesiastes 4.12: “Una sola persona puede ser vencida, pero dos ya pueden defenderse; y si tres unen sus fuerzas, ya no es fácil derrotarlas”.

Ser Mejor.

La Biblia nuestro manual de instrucciones. Es medicina preventiva para nuestras vidas.

Dios le bendiga.

 

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