EL PERDÓN parte 1

Para perdonar primero ha de haber habido una acusación.

Lograr que nuestra vida experimente una nueva oportunidad mas inteligentemente es prácticamente imposible a no ser que apliquemos el “arma” más poderosa que existe, como lo es el perdón.

La ausencia del perdón equivale a permanecer unido, atado, prisionero, esclavo, rehén de por vida a la persona causante de nuestro dolor.

Quién no ha aprendido el significado del perdón seguirá bebiendo el veneno, pretendiendo que muera el otro.

El perdón total y completo requiere un cambio por nuestra parte, requiere de una decisión radical, de una transformación en nuestra manera de pensar. Todo el odio y la rabia es producto de nuestra propia creación, incluso se ha llegado a crear personas para acusarlos por nuestros tropiezos, por nuestras malas decisiones.

Nuestra necesidad de perdonar es sin duda por una distorsionada percepción, al creer que los demás no debían haber hecho lo que hicieron, pero esto es absurdo, ya la vida funciona tal y como se espera que lo haga, esto incluye lo bueno como lo malo y tienen que ser aceptadas, ya que nosotros no tenemos el poder de controlar los actos de los demás, aunque sí el de no darle lugar a que nos siga hiriendo cada dia de nuestra vida como lo hizo la primera vez.

Los demás hicieron lo que les correspondía según el condicionamiento de sus vidas, el resto de las cosas que llevamos a cuesta, como el odio, el rencor, y a veces también la sed de venganza, nos pertenece a nosotros por completo y no a quien actuó de la manera que a nuestro entendimiento no debió haber actuado. Toda esta falta de perdón esta en nuestro pensamiento y corazón ya que hemos decidido llevarla con nosotros vayamos a donde vayamos y además nos aferramos a ella de tal manera que sería descabellado pretender soltar ese dolor que consideramos de nuestra propiedad, entonces usted lo atesora en vez de soltarlo y eso mismo es lo que tendrá para ofrecer a los demás.

Al juzgar a las personas que supuestamente le han hecho un daño, usted les ha otorgado el pleno control de su vida.

A partir del comienzo del dolor, empiezan los comportamientos a consecuencia del odio, que si tal persona no le hubiese hecho tal daño, usted no tendría tal comportamiento, es ahí donde usted le otorga el control de su vida al “victimario”

Aprender a perdonar, supone aprender a corregir la percepción que se ha creado en su pensamiento. Una vez que aclare sus ideas, retomara el control de su accionar y su pensar, entonces usted tendrá toda y absoluta responsabilidad sobre sus actos, incluyendo la forma en que lo tratan y llegará a un punto que dejara de practicar el perdón ya que habría corregido todos sus conceptos erróneos. Eliminando así las causas de su insatisfacción.

Nosotros somos los que decidimos, experimentamos el odio y el rencor que fueron producto también de nuestra creación. La comprensión de estas distorsiones del pensamiento le conducirán a la práctica del perdón.

Empiece a ver cada situación desde un nuevo punto de vista, no le ceda el control se su vida y comportamiento a quién le ha hecho daño, controle su pensamiento y decisiones y  si asi lo desea, lea este articulo las veces que sean necesarias.

Dios le bendiga.

 

continuara…

 

 

 

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