Cuando lo malo, en realidad no era tan malo

Cuando lo malo, en realidad no era tan malo.

Lea y re-lea, hasta que esto se impregne en su alma, para que asi aprenda y vea la vida desde el angulo correcto.

No todo era tan malo como creíamos, ¡No lo era!. Al contrario hemos sido inmensamente bendecidos, si hemos sufrido deslealtades, traiciones, abandonos, mentiras, perdidas etc etc, ya que hemos tenido el privilegio de estar en el lugar del que aprende y no del que “enseña”.

¡No se olvide de la ley de la siembra y la cosecha, nadie se libra de ella!.

Cuando entendamos que tenemos que ser agradecidos de quienes nos dañaron y no tenerles ese rencor que nos mantiene inconscientemente atados a quienes menos queremos estar unidos, entenderemos de que se trata la vida.

Si no fuese por cada “golpe” recibido, no podríamos tener esa empatía necesaria para poder entender al otro y solo así aprendemos a no hacer a los demás, eso mismo que nos a nosotros nos daño tanto.

Una psicóloga muy reconocida siempre dice -“gracias a Dios, tuve una vida muy dura”-. Ella como algunos hemos logrado entender que hoy no seriamos lo que somos si no hubiesen existido esos momentos de dolor que nos hicieron madurar, que nos hicieron mas humanos de verdad. Gracias a los golpes de la vida hemos experimentado en carne propia, el dolor físico como el emocional y gracias a ellos, que fueron necesarios para que pasemos por esa experiencia y logremos así ser mejores personas.

Quienes pasamos por momentos duros, tenemos las únicas dos opciones, o nos convertimos en mejores personas o nos llenamos de rencor y andamos por la vida viendo que maldad hacer a los demás por la herida que cargamos, culpándolos de ellas cuando en realidad no supimos entender el verdadero mensaje de la vida, que era para que nos convirtamos en una persona mejor, no peor.

Yo soy un testimonio de que lo “malo”, Dios lo convirtió en extraordinario: “Fui abandonada con mis hijos, perdiendo absolutamente todo, desde casa, trabajo hasta la esperanza. Pasando por una depresión que según yo, se terminaba todo,  despues de ya no saber que hacer, de ultima opción me acorde que había un Dios, que sabia poco y nada de El, y le dije, si existes, haz algo conmigo… Congregándome en una iglesia cristiana evangélica (donde para mi eran los locos) todos los días por las mañanas, porque sino, se me apagaba el alma, poco a poco empece a ver la luz, a llorar menos mientras que por medio de la Biblia, inyectaban vida en mi… Lo súper resumo, aunque al principio fue duro pero mas duro era no buscar ayuda, esa ayuda que ningún medico te puede dar, ningún medicamento, ningún amigo, nadie mas que Dios, Él me sanó, Él me cambio, resucitó mis sueños… hoy soy feliz después de poco mas de 6 años de este suceso y GRACIAS A TODO ESO hoy tengo el bendito privilegio de poder escribirle a usted y decirle, lo malo en realidad no fue tan malo.

“Jesús respondió, y le dijo: Ahora tú no comprendes lo que yo hago, pero lo entenderás después”. Juan 13:7 – O sea, nos lo esta diciendo el mismísimo Jesús en la Biblia, hoy nos duele, hoy lloramos, hoy no entendemos del porque, pero después lo entenderemos… Como me paso a mi, solo tengo palabras de agradecimiento a quien me lastimó pero él si saberlo, me hizo ser mejor.

Ahora le aliento a buscar a Dios como lo hice yo, en Su palabra, en la iglesia… Para así poder entender cual es el verdadero plan del cual usted es parte y seguramente no lo sabe.

“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dijo el SEÑOR, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis” Jeremías 29:11 No se llene de rencor, sea sabio, el objetivo es hacer de usted una ser humano mejor que antes. El sufrimiento nos hace crecer, no los años. Lo único que usted tiene que entender es que si o si lo que a usted le dolió, no se lo haga a los demás por mas “que se lo merezca” no sea usted una herramienta del diablo para lastimar, sea una herramienta de Dios para sanar.

Dios le bendiga.

Si está de acuerdo y quiere ver el poder de Dios sobre su vida, le invito a hacer esta oración de Fe.

¡Gracias Señor por abrir mis ojos y por hacerme libre. Jesús, hoy te recibo en mi corazón como único y suficiente salvador de mi vida. Reconozco que te necesito, que soy pecador y ahora me arrepiento y te pido perdón. Señor anota mi nombre en el libro de la vida y guarda a mi familia. Amen

“La Biblia es nuestro manual de instrucciones. Es medicina preventiva para nuestra vida”

Ser Mejor facebook

Ser Mejor instagram

Un comentario en “Cuando lo malo, en realidad no era tan malo”

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.